WhatsApp, Telegram e Instagram como canales reales de atención. El agente recuerda el contexto de la conversación y puede agendar, cancelar o escalar a una persona — igual que en la clínica que hoy opera en producción.
No tiene sentido pedirle a un cliente que instale una app nueva para hablar con tu negocio. Los agentes conversacionales que construimos operan directamente en los canales donde la gente ya está: WhatsApp como canal principal, y Telegram e Instagram como extensión según el perfil del negocio. El agente atiende ahí, sin fricción de onboarding.
El caso real es la clínica: un paciente escribe por WhatsApp pidiendo un turno. El agente consulta la disponibilidad real de la agenda del médico correspondiente y responde con opciones concretas de horario — no con un genérico "en breve te contactamos". El paciente elige un horario, el agente confirma y agenda el turno directamente en el sistema, sin que quede pendiente de que alguien del staff lo escriba manualmente después. Un día antes del turno, el mismo agente envía un recordatorio automático y espera confirmación o cancelación. Todo el ciclo —consulta, confirmación, agendado, recordatorio— sucede sin que una persona del consultorio tenga que intervenir en ningún paso.
Lo que hace posible este flujo no es "un chatbot que responde preguntas", sino que el agente tiene memoria de contexto (recuerda de qué se habló antes en la misma conversación y con qué paciente) y capacidad de ejecutar acciones reales sobre el sistema de turnos: agendar, reprogramar, cancelar. Esa combinación es lo que separa a un agente conversacional de un simple árbol de respuestas.
Resultado medido en el caso real: 78% menos carga de WhatsApp para el staff, con atención disponible las 24 horas sin turnos de guardia extra para nadie.
Integramos el número de WhatsApp Business (o Telegram/Instagram) del negocio como punto de entrada del agente.
El agente mantiene el hilo de la conversación con cada cliente, evitando que tenga que repetir su historial cada vez.
Conectamos al agente con el sistema real (agenda, base de datos) para que agende, cancele o modifique de verdad.
Definimos con el cliente qué casos deben derivarse a una persona real, y el agente respeta ese límite siempre.
Mostramos el flujo exacto que hoy funciona en la clínica y lo adaptamos a tu negocio.
Contanos en qué canal querés que un agente atienda y agende sin intervención humana.